La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó este martes la operación militar ejecutada por Estados Unidos en Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
“Es muy importante diferenciar la crítica a un gobierno de que una potencia utilice la fuerza para llevarse a un presidente. Con eso no podemos estar de acuerdo nunca”, afirmó la mandataria durante una conferencia de prensa, en la que subrayó que la acción constituye una violación a la soberanía del pueblo venezolano.
Sheinbaum recordó que, según la Constitución mexicana reformada en 2025, “bajo ninguna circunstancia se aceptarán intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero, que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la Nación”, y advirtió que quienes realicen estas acciones serán procesados por delitos graves.
La presidenta mexicana señaló también que, aunque EE.UU. declaró el año pasado al fentanilo como un arma de destrucción masiva, lo que podría servir como pretexto para intervenciones, “eso no quiere decir que vaya a ocurrir una invasión” en México.
La operación estadounidense del pasado sábado afectó a Caracas y a los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Maduro y Flores fueron trasladados a Estados Unidos y se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, Nueva York, donde el mandatario se declaró inocente ante la justicia estadounidense por cargos de narcoterrorismo.
Tras el secuestro, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró como presidenta encargada, mientras países como Rusia exigieron la liberación de Maduro y su esposa, rechazando cualquier tipo de intervención extranjera en los asuntos internos de Venezuela.
