A través de intensas labores de ciberpatrullaje, análisis de inteligencia digital y cooperación internacional, se desarticuló la compleja red de estafas financieras. Esto permitió establecer el vínculo directo entre la detenida y la cúpula directiva de una organización con alcance internacional, así como con sus principales colaboradores y operadores logísticos.
Detalles del «Modus Operandi»
El órgano rector en materia de seguridad ciudadana precisó que la maniobra consistía en captar capitales mediante la venta de supuestas “membresías” bajo la fachada de programas de formación en coaching, mentoring y trading. A través de esta plataforma, se ofrecía acceso a productos tecnológicos denominados bots, con la promesa de rentabilidades extraordinarias. No obstante, las utilidades eran generadas exclusivamente con los aportes de nuevos inversores, retroalimentando un esquema de fraude continuado.
Responsabilidad de la detenida
En cuanto a la ciudadana González Rincón, el Ministerio destacó que la misma se presentaba falsamente como experta en corretaje de criptoactivos y desarrolladora de algoritmos financieros. Las labores de inteligencia digital determinaron que operaba un software de simulación que proyectaba ganancias ficticias. Asimismo, se encargaba de la administración de los activos digitales de la organización, función crítica para consolidar la apariencia de solvencia institucional y perpetuar el engaño contra las víctimas.
Impacto y alcance internacional
El Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz estima que este fraude afectó a más de 15.000 personas en Argentina, Chile, Uruguay, España y México, con un perjuicio económico que oscila entre los 100 y 300 millones de dólares. El reporte oficial subraya que las víctimas sufrieron pérdidas patrimoniales irreparables, incluyendo ahorros generacionales, pensiones y propiedades, tras ser vulneradas mediante un discurso sectario de “fe financiera” utilizado para la manipulación psicológica.
