Durante una movilización popular realizada este 23 de enero, dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y autoridades regionales reafirmaron la unidad del chavismo y la continuidad de las acciones de calle en demanda del regreso del presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores.
La secretaria de Organización del PSUV, Carmen Meléndez, aseguró que la situación ha fortalecido la cohesión del movimiento revolucionario. “Ellos creyeron que llevándose al presidente Nicolás Maduro se acababa la Revolución. ¡Aquí lo que hay es Revolución para rato!”, afirmó, al tiempo que destacó la respuesta popular en la avenida Urdaneta.
Meléndez sostuvo que no habrá “paz ni tranquilidad” hasta que ambos sean liberados y denunció una campaña de desinformación dirigida a generar fisuras internas. “Quieren sembrar la duda en el pueblo, pero nosotros tenemos las ideas claras. No nos dividirán”, advirtió, al señalar la existencia de una guerra cognitiva.
En el mismo acto, el gobernador del estado Táchira, Freddy Bernal, afirmó que la diplomacia de paz forma parte central de la estrategia actual. “Estamos ganando esta batalla en el mundo, la batalla de la conciencia”, expresó, al ratificar que las movilizaciones continuarán “una vez, dos veces, cien veces” hasta lograr el objetivo planteado.
Bernal destacó el respaldo a la presidenta encargada Delcy Rodríguez y subrayó que la fortaleza del Gobierno Bolivariano radica en el pueblo organizado, al tiempo que llamó a no dejarse influenciar por contenidos difundidos en redes sociales.
Por su parte, el jefe de Gobierno del Distrito Capital, Nahum Fernández, resaltó el carácter histórico del 23 de enero y la presencia de un pueblo movilizado que exige el retorno de la pareja presidencial. “Nosotros hoy levantamos las banderas del pueblo aguerrido que ha batallado siempre”, afirmó, al agradecer las expresiones de solidaridad provenientes de distintos voceros internacionales.
