Al cumplirse siete años del embargo petrolero impuesto por Estados Unidos contra Venezuela, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores, Yván Gil, denunció lo que calificó como uno de los episodios más graves de agresión económica en la historia contemporánea.
“El 28 de enero de 2019 comenzó uno de los actos de robo, criminalidad y piratería judicial más inauditos de la historia moderna”, recordó el canciller en un mensaje difundido a través de su canal de Telegram, al referirse a las sanciones aplicadas por Washington con el objetivo de asfixiar la economía venezolana.
Gil señaló que, a partir de esa fecha, se activó “un entramado de sanciones y un sistema judicial al servicio de intereses corporativos” orientado a la incautación de CITGO, el principal activo venezolano en el exterior, para distribuirlo entre fondos buitre, corporaciones energéticas y acreedores.
Asimismo, hizo referencia al proceso que actualmente se desarrolla en Estados Unidos para la venta de la filial petrolera, el cual —aseguró— se encuentra en su fase final como consecuencia de la actuación de un sector extremista de la oposición venezolana.
Según el jefe de la diplomacia nacional, ese grupo político solicitó abiertamente el estrangulamiento económico del país y facilitó el despojo de bienes que, por razones de soberanía, pertenecen al pueblo venezolano.
